Livraria Lello o cómo optimizar el storytelling
El retail luso está en auge con aperturas y elementos disruptores, aunque lo clásico sigue dando lecciones al mercado.

Nuestros distintos viajes en periodo vacacional nos han inspirado y seguimos rescatando insights sobre lo que hemos visto. Aunque ya hemos analizado cómo el territorio luso es atractivo para el crecimiento de retailers como Mercadona, hay lugares clásicos que nos siguen dando las claves de la base de los modelos exitosos para FMCG.
En este caso, nos hemos adentrado en la Livraria Lello en Oporto. Para muchos, simplemente, “la librería de Harry Potter”; para otros, un ejemplo de cómo exprimir el éxito. Este establecimiento ha conseguido algo único y poco común en la categoría: cobrar 10 € solo por entrar a visitarla (importe que descuentan si compras un libro). En temporada alta, más de 3.500 personas cruzan sus puertas cada día lo que, haciendo cuentas, suponen 35.000 € facturados al día solo en visitas. Si sumamos el número de visitantes que salen de la tienda con, al menos, un libro, la cifra puede incrementar considerablemente.
Pero, más allá de los números, la pregunta que se nos plantea es la siguiente: ¿Por qué alguien pagaría por entrar a una tienda? Más concretamente, ¿por qué alguien pagaría por entrar a una librería? La respuesta más sencilla, y acertada, podría ser «porque es muy bonita». Pero creemos que la clave reside en otro aspecto: es storytelling.
Lo que realmente ha conseguido es crear conexión entre la gran comunnidad, alimentada por el imaginario colectivo de nuestra infancia, y el espacio físico al que se asocia. Muchos creen que J.K. Rowling se inspiró en esta librería para crear Flourish & Blotts, donde los alumnos de Hogwarts compraban sus libros de texto. Aunque la escritora lo haya desmentido, el storytelling ha superado a la realidad y convertido la librería en uno de los espacios más visitados a nivel mundial.
Y ahí está la lección: la fuerza de la historia y la capacidad de generar vínculos con tu comunidad pueden ser más potentes que el propio producto o espacio físico.